Nota: Antes que nada, por favor leer el prologo
Esta lectura de la Biblia es una de mis preferidas por varios pensamientos que me surgen al leerlo.
Empecemos por lo que creo es una de las principales lecciones que nos enseña al leerlo. Hasta Jesucristo, Dios en forma de hombre, y el hombre más perfecto, sabio, y libre de pecado que ha caminado en la tierra, obedeció a su madre aun cuando no tenía la obligacion de hacerlo. Él le dijo que no era su tiempo todavía, su voluntad y la de su padre era la de esperar, pero el obedeció a su madre y hizo su primer milagro. Esto siempre me trae una sonrisa a la cara, hoy en día cuando nuestras madres de vez en cuando nos piden algo que, aunque no sea nada malo, la verdad no queremos hacer o no consideremos necesario no les hacemos caso o aun les respondemos malcriadamente. Pero aquí vemos a Cristo, quien tenía todo el derecho y poder en el mundo para decir que no y contrario a esto respeto los deseos de su madre y cumplió su voluntad. Considero que esta es una buena lección para tener en mente cuando somos tentados a faltarles el respeto o la obediencia a nuestros padres: Aun Jesucristo le hizo caso a su madre, entonces relax, respira, sonríe, y honrarlos porque es lo que el haría.
Segundo, realizo que Dios tiene que tener un increíble sentido del humor. Primero por la razón obvia de que solo alguien con infinita paciencia y buen sentido del humor podría aguantar las necedades, terqueza, y comportamiento inadecuado que la humanidad ha tenido y vive teniendo. Como un padre amoroso a través de la vida, su palabra, y sus servidores nos sonríe, nos perdona, y nos enseña la manera correcta de comportarnos. La segunda, y la que me trae esta lectura es que el primer milagro de Jesucristo en la tierra fue el equivalente a lo que hoy en día seria que nuestra madre nos pidiera ir al supermercado a comprarle más alcohol para que la fiesta siguiera. Es algo tan mundano y normal, algo que los jóvenes hoy en día hacemos bastante cuando se nos acaba el alcohol en nuestras fiestas. Ahora varias cosas antes de que me manden mensajes enojados diciéndome esto y lo otro. Esta lectura también sirve como una advertencia a la moderación, en ella hace referencia a que el buen vino se sirve primero y que cuando ya los invitados están tomados se les da el de baja calidad. Aquí siento que la Biblia nos convoca también a moderarnos, solo en moderación se debe y puede disfrutar lo que el señor nos ha dado. Adicionalmente en esta lectura no se hace mención alguna de que Jesucristo tomara vino, a lo contrario, después de bendecir los jarrones de agua el regreso a la fiesta, ni siquiera lo probo. También esta era una boda, algo donde personas de todas las edades se unen y celebran, por lo cual un poco de vino no está mal, siempre en moderación.